Tengo tus libros, por eso sé tu nombre completo. La casa maldita y Harry Potter y la cámara secreta. También por los de matemática y comunicación integral que ya doné. Tengo algunas historias tuyas que alguna vez escuché de las conversaciones que tenían mi tía Chio y mi mamá, pero jamás te conocí, lo último que supe de ti fue que estabas estudiando arquitectura, que te faltaba poco para terminar pero querías dejarla. Mi tía dijo que eras un sonso. Yo tambien lo pensé. Lo que no me dijeron fue el por qué. No me dijeron que te estabas hundiendo poco a poco, probablemente muchos no sabían, no sabíamos que un detonante tan fuerte como el desamor te había dejado estragos tan grandes como para dejar de ver la vida con buenos ojos. Que sentías que el mundo se venia abajo y ya no querías seguir en él así intentaste abandonarlo dos veces antes.
El día jueves, una de mis tias, me contó que el jefe de mi tía Chio, el señor Haro, encontró colgado a su hijo Oswaldo en su cuarto. Siempre siento una punzada cuando escucho o leo sobre algún suicidio. Jamás lo conocí. Pero el simple hecho de saber que parte de su infancia (juguetes, libros, ropa regalada) fue la mía, me hizo sentir como si hubiese sido alguien cercano. Mi tía lo crió desde chiquito, se la ha pasado llorando toda la semana. Yo, siento un hueco cuando escucho cuando me dicen que había intentado matarse unas dos veces antes. Converso con mi mamá sobre eso y me mira con miedo. Mi mamá sabe que alguna vez intente hacerlo. Me confiesa que hasta hace poco tenia miedo de que en algún momento encontrara lo que el señor Haro. Le digo que me da pena, porque sé que se siente pensar en morir. Llegar a ese punto de pensar, tan fríamente, que planificar las maneras en como quitarte la vida dejan de ser descabelladas y se vuelven soluciones. Me imagino cuan solo debe haberse sentido y que, quizás, pasó tanto tiempo sientiéndose así como para dejar de sentir el afecto que su familia le brindaba. La muerte deja de ser algo "maligno" por así decirlo, cuando crees que el el resto del mundo y hasta tu mismo lo son. Cuando sientes que tu alma se maltrató tanto que desapareció por completo. Oswaldo, me duele saber que perdiste toda esperanza en la vida. Me duele saber que algún momento estuve cerca. Me da miedo el hecho de solo pensar que yo pueda perderla en algún momento.
Llevo mas de 3 meses sin una crisis depresiva y es tan difícil de explicar para mi, como todo esto ha llegado a ser de temer. Sobre todo ahora que estoy muy centrada, por así decirlo, y tengo todos mis pensamientos en orden. El no saber si es una fase o si es que ya estoy mejor me da miedo. En estos momentos, amo y amo bien. ¡Me aman de vuelta que es lo mejor de todo! Ha llegado alguien que le ha dado equilibrio a mi vida, eso es lo que me mantiene caminando derecho y me ha dado esas ganas de no rendirme. Lo miro a mi lado, durmiendo, con sus brazos alrededor mio dándome calor y protección... Seguridad. Me siento tan agradecida por tenerlo. Probablemente tuve suerte de encontrarlo justo en el momento exacto, justo cuando mas lo necesitaba. De pronto, con los ojos aun cerrados, me dice "te amo" y yo lo beso y lo abrazo con todas mis fuerzas porque no quiero que se vaya jamás. Porque no quiero perder mi equilibrio otra vez y terminar rindiéndome.
Oswaldo, espero hayas perdonado a este mundo que esta lleno de cosas complicadas, que nos hizo mas susceptibles a la tragedia y que te llevo a perder la esperanza y rendirte. Gracias por los libros y por ser un impulso a querer seguir manteniendo el equilibrio.
Oswaldo, espero hayas perdonado a este mundo que esta lleno de cosas complicadas, que nos hizo mas susceptibles a la tragedia y que te llevo a perder la esperanza y rendirte. Gracias por los libros y por ser un impulso a querer seguir manteniendo el equilibrio.

